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Más parras y nubes al abasto… (autoayuda)

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MÁS PARRAS Y NUBES AL ABASTO…

¿VIVES?

Que feliz uno cuando está por las nubes, cuando sin necesidad de aferrarse a obligaciones e imposiciones propias, o ajenas, decide dar rienda suelta a su imaginación, a vivir ahora, a estar feliz…

A sentir la felicidad como un estado de ánimo, porque no es más feliz el que siempre vive en una línea equilibrada de perfeccionismo y estabilidad (emocional, laboral, económica, etc.).

La felicidad no está reñida con las posesiones, ni con la línea equilibrada anteriormente mencionada.

Porque quién solo vive de manera recta, lineal o inequívoca, puede morir, minuto a minuto…

Porque morir no es sinónimo de no estar vivo, sino más bien, morir es sinónimo de no vivir.

¿Vives?

Sé consciente por un momento si eres de las personas que se encuentran en el grupo de la ya mencionada “línea equilibrada”. Posiblemente respondas “no”. Es entonces cuando yo, voy o, mejor dicho, vengo, a recordarte lo siguiente:

Enhorabuena, vivir en un estado de monotonía, equilibrio, rectitud… no te va a hacer sentir más feliz. Poseer todo lo posible (a nivel material o incluso, profesional), puede llevarte a una posible indigestión o, llevado al extremo, vivir sumido en una bulimia social (atracón físico, material, emocional…).

Estar vivo es, para mí, sinónimo de estar en la cuerda, pero no en la famosa “línea equilibrada”, sino más bien, en el intento de mantener el equilibrio, cual trapecista. Mantener el equilibrio como búsqueda del centro, tu centro. Seguramente caerás, pero déjame decirte que posees dos piernas y dos pies cuya musculatura te permite erguirte y ponerte en pie. ¿Qué decirte más? Enhorabuena, habrás caído, sí, pero habrás aprendido.

Vivir en una nube, deseando, anhelando, te puede llevar a enfocar tu energía en aquello que deseas, sueñas y por el motivo que sea, aplazas o dejas a un lado porque consideras más importante la estabilidad económica, o laboral. O quizá también prefieras atracarte de desafíos y competencias externas, porque alguien alguna vez dijo que tienes que ser el primero de la clase, tener la mejor posición en el trabajo y, dicha posición siempre en comparativa con tus compañeros. No te puedes permitir ser menos, porque si eres menos eres un fracasado. La famosa competitividad grupal por bandera.

Espero hayas leído notando mi sarcasmo en esto último.

Resumen, vive, deja vivir. Súbete a la rama más alta de la parra para soñar despierto. Usa el funicular mental para columpiarte en la nube más gordita, densa y suave que el cielo te regale. Sin más: imaginar no está de más.

Por Raquel García Bayarri, psicóloga