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¡¡Atrévete a ser la madre, el padre que deseas ser!!

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¡¡Atrévete a ser la madre, el padre que deseas ser!!

Te voy a proponer algo. Me gustaría que respondieras sinceramente a esta pregunta ¿En qué grado estás disfrutando de ser madre/padre? ¿Si tuvieras que poner una nota entre cero a diez, según el grado que disfrutas realmente de ser madre/padre, qué nota pondrías?

Esa nota que pones es la nota en la que tus hijos posiblemente tienen su autoestima y su valoración hacia ellos mismos. Por supuesto hay más cosas que afectan, pero el hecho de disfrutar de tu vida, de tus hijos, de ser feliz con ellos, de darles presencia, es la base más importante para su valoración interior, para su autoestima y un pilar muy importante para el éxito en la vida de tus hijos en el futuro. Aquí no estoy hablando de tener que ser feliz al 100%, que todo esté bien siempre; eso es una ilusión y no es real. Tampoco hablo de tener que estar las 24 h con ellos sino que el máximo de tiempo que puedas pasar con ellos sea de presencia total y de disfrute, que haya una sensación interior de ser feliz ejerciendo de ser madre/padre, independientemente de que las circunstancias sean perfectas o no.

Si tu puntuación ha sido baja o menos de un cinco te recomiendo esto: coge un folio y escribe tus creencias sobre lo que crees qué es ser una buena madre/padre y cómo hay que comportarse o qué tipo de acciones son las correctas. Cuanto más extensa sea tu lista mejor. Léelo bien para tomar conciencia de cuáles son tus creencias referentes a ser una buena madre/padre y, después, rompe el papel. Tal como te lo digo, ¡¡rómpelo!! Porque si esas son tus creencias y no estás disfrutando de ser madre/padre, me da igual lo que pienses, lo que diga la sociedad, lo que diga cualquier profesional. Es posible que no todo lo que hayas escrito sea incorrecto pero si no estás disfrutando de tus hijos en un porcentaje elevado no es válido para ti.

También hay que tener presente que a veces no es solo las creencias y la forma en cómo lo estás haciendo sino la incapacidad por nuestras heridas, por nuestra historia personal, por todas nuestras necesidades sin cubrir. Para este fin va muy bien trabajos de desarrollo personal con nuestro niño/a interior y el PNL tiene protocolos dónde, de forma consciente, nos lleva en nuestra línea del tiempo, a la raíz de la incapacidad de conectar, de dar presencia, de disfrutar con ellos, nos lleva a ese momento; ya estuvieses en la barriga de tu madre, a los dos años, cuadro, diez,… dónde sucedió algo que marcó esa incapacidad de poder disfrutar más de tu hijo. Ahí es donde tomas consciencia de lo que sucedió, de lo que te afectó y, al cambiar ese momento con herramientas de PNL, cambiamos la memoria de esa vivencia. Al hacerlo, todo lo que está pasando en el presente influenciado por ese momento se transforma.

También puedes empezar a cambiar tu situación de esta forma:

Te invito a que cojas un folio en blanco y escribas como te gustaría que fuese tu maternidad/paternidad, fuera de cualquier creencia de si es posible o no; si es correcto o no. Tienes que conectar con la idea de tu hijo y tú disfrutando, ¿qué necesitarías? ¿cómo sería?  Imagínatelo, visualízalo, siéntelo. Si al hacerlo te sientes viva/o, te sientes bien, sientes una gran emoción en el corazón, estás en el buen camino. Inventa tu forma de ser madre o padre, tu propia maternidad o paternidad. No hay nada escrito, cada persona puede crear su vida y tiene el derecho de hacerlo en coherencia a sus esencia, a quién es. Busca también recursos que te ayuden a vivirlo tal como lo sientes en tu corazón. Y cada vez que aparezcan obstáculos, primero acéptalos, escúchalos, ¿qué te están diciendo?, ¿puedes tomar alguna acción para trascenderlos? A veces será necesario buscar ayuda de un coach o profesional que te ayude pero otras veces solo es darte el permiso, aceptar que no todo es perfecto y en la imperfección está lo perfecto y que tienes derecho a crear tu maternidad o paternidad como lo deseas.

Visualiza el estado deseado, sintiéndolo y potenciando la emoción de vivirlo así. Esto ayuda a no enfocarte en el problema y sí en lo deseado. Al visualizar lo que deseas cambian tus emociones, lo que hace que tu cerebro esté armonioso y puedas tener ideas a favor de lo deseado y tus acciones también irán en esa dirección.

¡¡Atrévete a ser la madre, el padre que deseas ser!!

Si todos lo hiciésemos te aseguro que un mundo mejor aparecería.

María José Llorach, terapeuta de PNL y coaching creativo, investigadora de desarrollo personal, diseñadora gráfica, ilustradora y escritora.