Inici COMARQUES QCPCB. Capítulo 4. El mundo de los cereales.

QCPCB. Capítulo 4. El mundo de los cereales.

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Aprovechando que la semana pasada hablamos de los carbohidratos, hoy hablaremos de los cereales que no faltan en nuestra despensa en forma de pasta o pan o ¡de cerveza!

¿Qué son los cereales ?

Son las semillas provenientes del trigo, cebada, arroz o maíz entre otras. Muy nutritivas; ricas en carbohidratos (sobretodo), proteínas, fibra y vitaminas. Según el tipo de cereal la composición nutricional variará. Estas semillas se transforman convirtiéndose en los diferentes alimentos que podemos encontrar: harinas (de la cual se realiza la pasta o el pan o la bollería); cereales del desayuno, etcétera.

¿Qué diferencia hay entre cereales integrales y refinados?

El grano de los cereales está compuesto por una cubierta externa (salvado), el interior (endospermo) y el germen (la semilla). En las capas exteriores se encuentra la fibra, vitaminas y antioxidantes. En el interior, los carbohidratos y las proteínas, la parte energética.

Los alimentos integrales están hechos con el grano entero, es decir la parte externa e interna. Además de ser ricos en hidratos de carbono y proteínas, contienen fibra y vitaminas. La fibra tiene múltiples beneficios para la salud: regula el intestino, controla los valores de glucosa en sangre; limita la absorción de grasas, controla la saciedad, incluso que se ha visto un papel protector en el cáncer de colón.

Un cereal es refinado cuando se le ha quitado toda la parte externa y el germen en el proceso de transformación, quedando sólo los carbohidratos y las proteínas. La gran mayoría de cereales que comemos son refinados: la pasta, el arroz, el pan… Los absorbemos y digerimos a gran velocidad. Su consumo se relaciona con enfermedades cardiovasculares, hipertensión, obesidad y diabetes.

Otros, además de refinados, están cargados de azúcares y grasas como por ejemplo las galletas. Aún peor para nuestro cuerpo.

Aunque el cereal más consumido es el trigo, cada vez encontramos más alimentos ricos en otros cereales, como el centeno. Asociamos estos nombres con salud y esto no es correcto. Podemos encontrar cualquier cereal refinado o integral. No porque el pan sea de centeno quiere decir que sea integral, puede que esté hecho con harina refinada. De hecho, no porque ponga en la cara frontal que el pan sea de centeno quiere decir que esté completamente hecho de este cereal. Lo más probable es que sea una mezcla con harina de trigo. A veces, la cantidad que lleva de centeno es ridícula.

¿Cómo podemos saberlo?

Mirando la etiqueta. Fijándonos en los ingredientes, el primer ingrediente tiene que ser: “harina integral de (el nombre del cereal)”. Aviso a navegantes, puede que ponga en la cara frontal que es integral y realmente no serlo. La realidad siempre está detrás. Haced la prueba en el supermercado, ya veréis que sorpresa os lleváis. Los envoltorios están diseñados para vender, poco les importa que el alimento no sea adecuado, por lo que tenemos que ser más listos y mirar los ingredientes, ahí no pueden mentir. En el próximo artículo profundizaremos sobre el etiquetado