Llegó el día tan esperado para los más pequeños y de trajín y compras para los mayores.
Hacía unos cuantos días, que mi hermano frey Juanjo, me había llamado para comentarme, que el señor Oscar Escrig, Ilmo. Alcalde de Figueroles, le comentó que: “Al Josep y a ti os esperamos para la Cabalgata de Reyes”, para que no nos comprometiéramos con nada ni con nadie, que nuestro deber, era ni más ni menos que frey Juanjo de Rey Melchor y el que subscribe, un año más de Paje Real, ya llevo siete años ejercitándolo, y que me encanta y me lo paso estupendamente en grande.
Llegado el día fui al Mas la Cuadra, lugar de concentración, para cambiar impresiones con mi hermano, mientras tomaba un café y esperar a frey Kevin, que es el Rey Baltasar y frey Juan, ayudante del Paje Real; a la hora prevista, nos desplazamos, este año cambió el lugar de reunión, fue en el pabellón deportivo, allí nos encontramos con los restantes participantes de la Cabalgata, la novedad fue que debido a la amenaza de lluvia, sólo salieron dos carrozas, la de los regalos y la de los Reyes Magos, junto con los personajes de Walt Disney y los ayudantes personales del Paje Real y dos pajes más ayudantes, y como no el Paje Real, nos empezamos a hacer las primera fotos una vez ya estábamos vestidos para el evento.
Nos desplazamos con vehículos, hasta la otra parte de la población y nos preparamos en la primera rotonda que da acceso a la villa; exceptuando los Reyes Magos, los demás íbamos andando, saludando al público que ya en la entrada del pueblo sobre todo los más pequeños, ya se habían preparado con bolsas de plástico, para recibir la lluvia de caramelos que sus majestades les tiraban.
Emoción, nerviosismo, ilusión de los presentes, porque hay que decir que a las personas mayores, también nos da alegría y entusiasmo, ya que lo lleva esta fiesta tan nuestra, hay que decirlo es de la religión católica, los ortodoxos y los musulmanes, no la celebran.
Pasando por la calle Alcora, llegamos al ayuntamiento, descabalgaron sus majestades del “camello” de tracción mecánica, y junto con los pajes, nos hicieron varias fotos, como es tradicional en la puerta del ayuntamiento.
Antes de Subir al primer piso, el señor Oscar Escrig, Alcalde de Figueroles, me comentó que anunciase que este año por el frío y por posible lluvia, la entrega de regalos se haría en la Iglesia de Sant Mateu, (Aquí también tienen como Patrón, al mismo santo que en mi población), y así lo hice en su momento.
Subimos y yo ya micrófono en mano, salí al balcón del ayuntamiento que da a la Plaza de la Iglesia, y dirigiéndome al público, (Como cada año con voz de falsete afrancesada): Buenaaaaaaas nochesssssss ¿Cómo estamos?, ¿Os habéis portado bien? Y los pequeños, todos: Síii¡¡¡, y yo digo: ¿No oigo nada, que no hay nadie?, repito: ¿Os habéis portado bien?, y a un clamor, un tronido Síiiiiiiii!!!!!!!!!, y les digo a toda la población: Si os habéis portado bien, sus Majestades los Reyes Magos, os traerán muchos regalos!, después de los comentarios parecidos a los años anteriores, les presenté a los Reyes Magos, uno por uno y les dije que sus Majestades, iban a hacer la tradicional ofrenda del Oro, Incienso y Mirra y les comenté el porqué de estos regalos al Niño Jesús.
El Oro: Símbolo de poder y divinidad.
El Incienso: Purifica el cuerpo y la mente, limpiando de malas energías.
La Mirra, No solo por su aroma, sino también, por sus propiedades medicinales.
Como cada año en la Iglesia de Sant Mateu, patrón de la villa de Figueroles, hay para esta ocasión un pesebre viviente, con niño incluido; se hizo la entrega de los obsequios, mientras el coro parroquial cantaba villancicos, bajo la dirección del amigo, el señor Amadeu Porcar, una vez terminado, desde el púlpito del lado del Evangelio, con mis dos pajes ayudantes, uno me entregaba el paquete, yo llamaba al receptor por el micrófono y el otro paje, (si no había petición especial del Rey Mago que quería que fuese el donante del regalo), el paje ayudante iba cambiando por orden a cada Rey, entregándole el paquete, para que la niña o niño lo recibiese y si hiciera la tradicional foto real.
Terminado el acto, pedí un fuerte aplauso para mis pajes ayudantes, otro para mis pajes, otro para mis pajes ayudantes personales míos y como no, para sus Majestades los Reyes Magos, pero nadie pidió un aplauso para el Paje Real.
Como también es tradicional, nos fuimos a cenar a Almassora, a la nave de la tía Pilar, hermana de la madre de Amparo, la fiesta este año con poca participación por varios motivos, sólo éramos uno cincuenta.
Después de la cena, tenemos un Rey Mago familiar, que se encarga de repartir los regalos a todos los asistentes, con mucha emoción y entusiasmo de todos , pero sobre todo para los peques, con la cantidad de personas que estábamos, pues tremenda la alegría y regalos por doquier.
Y así terminó la fiesta de la Cabalgata de los Reyes Magos, nos fuimos a dormir al Mas La Cuadra de Figueroles y todos contentos y felices por los obsequios recibidos.







































