Inici COMARQUES BAIX MAESTRAT Sant Jordi y la Diócesis de Tortosa estudian la restauración del histórico...

Sant Jordi y la Diócesis de Tortosa estudian la restauración del histórico órgano de la ciudad

48
Foto de Archivo, no pertenece al órgano de Sant Jordi.

Se trata de una joya artística de 1735 que estaba considerado como el mejor de la provincia hace un siglo y que fue destrozado por unos jóvenes en 1936.

El Ayuntamiento de Sant Jordi está trabajando de la mano de los vecinos del pueblo para recuperar el esplendor del histórico órgano de su iglesia. Para buscar una solución que permita poner en valor el órgano de Sant Jordi, el Ayuntamiento está trabajando junto con los responsables autonómicos de la Dirección General de Patrimonio y de la Diócesis de Tortosa. De momento están evaluando los daños sufridos, estudiando como restaurarlo y buscar la financiación de los trabajos, que consideran que ascenderán a más de 250.000 euros.

Iván Sánchez Cifre, alcalde de Sant Jordi, ha asegurado que “estamos todos muy concienciados en la necesidad de recuperar esta obra de arte de casi tres siglos y que fue construido gracias al esfuerzo de los vecinos del pueblo. Precisamente, tengo que agradecer que ahora también estén siendo los vecinos de Sant Jordi los primeros que se hayan implicado en impulsar esta iniciativa para recuperar el histórico órgano de nuestra iglesia”.

Fue destrozado por unos jóvenes en 1936

Según algunos técnicos, ese órgano era a principios de siglo pasado el mejor órgano de toda la Diócesis de Tortosa hasta que el día 3 de agosto de 1936 fue desmantelado por un numeroso grupo de adolescentes llevados allí por miembros del comité local anarquista con el objetivo de destrozar el órgano de la iglesia, tal y como reconoció uno de aquellos adolescentes protagonista de aquel descosido y que murió hace poco con más de 90 años.

Precisamente son los propios vecinos de Sant Jordi los que más se han implicado en esta iniciativa, creando la asociación “Amigos del Órgano”, que limpiaron personalmente el lugar donde se encuentran los restos del órgano, del que se sacó toda la basura cuidando de no estropear más de lo que ya estaba. Se encontraron entre los escombros 26 flautas de madera sueltas, que habían sido arrancadas del instrumento y tiradas por allí, las de estaño desaparecieron todas. Originalmente había en total unas 1.475 flautas, según se desprende de las conducciones de aire todavía existentes.

Durante los años de 1950 en el aposento contiguo, donde se encontraba el fuelle que proporcionaba el aire y que se movía por cuatro personas, el cura párroco instaló una máquina de cine que en verano proyectaba por una ventana al exterior de la iglesia, sobre el antiguo cementerio, las películas de cine cada sábado y domingo por la noche. El enorme fuelle se sujetó junto a la pared donde todavía se encuentra.

Tal y como han explicado al alcalde de Sant Jordi desde la Conselleria de Cultura, “aparte de este incidente, las instalaciones han permanecido cerradas todo el tiempo, con el consiguiente deterioro propio del paso del tiempo, pues la construcción del órgano data del año 1735, pero a pesar del tiempo la madera está en perfectas condiciones, sin carcoma, sin malformaciones y con la rigidez de las obras hechas con calidad y esmero, toda una joya que ha estado ahí muerta más de medio siglo”.