Inici BENICARLÓ (Avance)Desde Dentro: Informe COVID, en primera línea de la pandemia

(Avance)Desde Dentro: Informe COVID, en primera línea de la pandemia

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“Ha quedado más que en evidencia la falta de personal y formación en los centros residenciales”

Un reportaje de Jonathan G. Fariñas
Encontrarás este reportaje íntegro en 7Dies Vinaròs y 7Dies Benicarló que ya están a la venta

(Avance)

En este “Desde Dentro” he querido llegar al corazón, al epicentro de esta pandemia. Ese lugar no es otro que los hospitales y residencias, donde cada día, desde ya hace un año, los profesionales sanitarios se juegan su propia vida para salvar la de los demás.

Y son esos profesionales los que nos contarán sus experiencias en estas líneas. Unas líneas abiertas, sinceras y que sirven de altavoz de un sector sanitario agotado. No solo físicamente, si no a nivel mental y laboral. Que detrás de esos EPIs, de esas mascarillas, de todo el estrés emocional, se encuentran personas como tú que hacen su trabajo. Un trabajo que se veía recompensado de cierta manera cada día a las 20:00H con esos aplausos. Y que bien rápido olvidamos y desechamos, cuando nos dejaron salir a hacer “deporte” un 3 de mayo. El silencio se apoderó de la sociedad, los aplausos cesaron, pero el trabajo sigue ahí. Pese a no contar siempre con las condiciones adecuadas, asfixiados por turnos infinitos y en situaciones poco menos que “justas” en cuanto a seguridad. Ellos siguen dando la cara y la vida, por conseguir frenar el goteo incesante de muertes.

 

Personal Sanitario, Hospital de Vinaròs

Que época os ha resultado más dura, la primera ola o esta que hemos vivido desde enero y aún nos dura hoy.

Me gustaría decirte que una o la otra, pero no, las dos por igual y por diferentes motivos. La primera ola nos pilló desprevenidos como a toda la sociedad y todos los sectores. Ya es conocido el tema de EPIs que faltaban, los protocolos estaban en pañales, se multiplicaban los casos, no sabíamos que tratamiento iba a mejorar/empeorar al paciente…y podría seguir diciendo cosas que todos conocemos.

En cambio, esta nueva ola la sensación es de impotencia. La gente no ha aprendido lo que puede pasar, y ya no hablo solo de los más jóvenes que se llevan todos los palos, si no gente de 30-50 años, que también se saltan las restricciones y aunque no lo hacen público en redes sociales, se reúnen, relajan las medidas de protección y ya sabemos lo que pasa. Eso es lo que más duele, porque además hemos superado en contagios, UCI y fallecimientos la primera ola. Nos indignó las frases: “hay que salvar la navidad” o “Yo a mis padres no les voy a dejar solos” y mira ahora, hemos salvado la navidad, pero no somos capaces de salvar a todos del virus y sus consecuencias. Esperamos que no pase lo mismo con la semana santa o verano, hasta que todo esté bien controlado no podemos jugar a salvar nada que no sea nuestra salud.

Trabajadores/-as de los centros del OACSE Benicarló

-Vi un comunicado de los trabajadores ante la empresa, ¿Qué problemas os habéis encontrado?

El comunicado de los trabajadores llegó en un momento de máxima tensión tanto en el geriátrico como en El Collet. No paraban de detectarse positivos y el miedo y la rabia se apoderaron un poco de todos. En ese escrito se plasmaron todas aquellas cosas que fallaron como la falta de previsión de material, la falta de personal y la falta de formación.

Trabajadores de la Residencia San Sebastià de Vinaròs

– Entra el virus, empiezan los contagios y el silencio ¿Por qué?

Pues si mucho silencio y muchas malas caras. Nadie quería que se supiera que aquí dentro esto estaba corriendo como la pólvora. No sé si había miedo por parte de la dirección, o si desde el ayuntamiento también les pidieron que no se comentara nada. La verdad que todo se torció y de las buenas maneras se pasaron a las malas formas de un día para otro. Cuando se empezó a comentar por el pueblo y las familias llamaban para saber cómo estaba su padre, su madre o algún familiar, se les decía que no era verdad, que había 7 casos de trabajadores y monjas, y ya estaban aislados. Y a los trabajadores se nos decía que si la gente sabía algo era porque nosotros habíamos dicho algo.