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Historias del día a día… parte II

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HISTORIAS DEL DÍA A DÍA… PARTE II

Siglo XXI: la era de las tecnologías y telecomunicaciones. Podemos mantener el contacto con personas desde una punta hasta otra punta del planeta. ¿Qué haríamos sin toda esa gama de recursos, los cuales están al alcance de una mayoría? Es obvio que tanto redes sociales, como otro tipo de plataformas, permiten acercarnos a personas residentes en lugares lejanos. Es curioso cómo, a partir de una simple pantalla, podamos ver a nuestros seres queridos que, por motivos diversos, están lejos de cuerpo, que no de mente.

Pero bien, si las tecnologías nos acercan a amigos y familiares, cuya presencia, por motivos diversos, no podemos exprimir todo lo que quisiésemos… ¿podemos decir lo mismo de nuestros familiares, amigos y conocidos los cuales tenemos cerca en cuánto al plano físico refiere? Éste es el punto en el que voy a atreverme a hacerte una breve reflexión. Si bien sabido es que las redes sociales nos acercan a todos esos seres que nos importan y que, además, nos aportan, ¿realmente tanta tecnología nos acerca a nuestros allegados, conocidos, proyectos de futuros amigos o parejas…? Sigamos un poco más, piensa tu caso, ¿inviertes tiempo en sumergirte en redes sociales o, pierdes tiempo del mismo modo que pierdes calidad de conversaciones?

Bajo mi perspectiva, los smartphones nos restan calidad de conversación de nuestro día a día (siempre y cuando no sepamos hacer un buen uso). Quedar con un amigo, entrar en la cafetería, sentarse en la butaca, pedir un cappuccino doble de espuma con toques a canela y cardamomo y posar el móvil sobre la mesa… ¿Te sientes identificado/a? ¿Estás esperando una llamada importante o, realmente, hace unos 7 días que no tienes una conversación telefónica del calibre urgente? Si es tu caso, permíteme decirte que, el teléfono, en esa situación, cumple una función mucho más útil en tu bolso, bolsillo o mochila, porque así descansa tanto él (menor gasto de batería al día), como tú (menor presión de consultar y comprobar tanto las redes sociales como últimos WhatsApp recibidos).

Dejar de lado los móviles y entrar de lleno en las conversaciones, en el sorbo del café especialidad en Italia, en la sensación al sentir la espuma pululando en el labio superior de tu boca, el rock and roll del cardamomo posado en tu paladar para, posteriormente, bajar por tu garganta y equilibrar el picante con lo dulce del cacao y la canela… esto es aprovechar el momento presente, sin interferencias, sin perturbaciones que te alejen de tus amigos, de tus familiares y como no, de ti mismo.

Y como dice un gran sabio de la literatura: “mientras estoy comiendo, no hago más que comer. Si estuviera caminando, me limitaría a caminar. Porque no vivo en mi pasado ni en mi futuro. Tengo sólo el presente y eso es lo único que me interesa. Si puedes permanecer siempre en el presente serás un hombre feliz. La vida será una fiesta, un gran festival, porque ella es sólo el momento que estamos viviendo”. (El alquimista) Paulo Coelho.